Como dice el Manifiesto Cluetrain, la verdadera motivación para hacer un buen trabajo no es la satisfacción del cliente, sino la necesidad de demostrar a los demás que somos buenos profesionales. A mí me importa que el cliente esté contento, en primer lugar porque mi empresa depende de que así sea (y yo dependo de mi empresa), y en segundo, porque siempre se acaban estableciendo relaciones que van más allá de lo estrictamente profesional, de modo que uno se alegra cuando su cliente queda contento con el producto o el servicio prestado. Sin embargo, por encima de todo esto está mi propia satisfacción por hacer algo interesante y útil, por hacer algo bueno.
Hay mucho de lo que expongo en el párrafo anterior en el nuevo portal de AUSSA. Me enorgullece decir que he dirigido ese proyecto desde que todavía era una propuesta hasta que se salió a producción para la pasada Feria de Abril, y el cliente está satisfecho. Pero el mérito no es sólo mío: El equipo de trabajo (Jonathan Maerckaert como desarrollador y David Rodríguez como diseñador) han aportado sus conocimientos y esfuerzo para que el producto final tenga una calidad alta. Todavía quedan algunas mejoras, la Intranet (que no es poco) y muchos quebraderos de cabeza para adaptar un CMS como Drupal a unas necesidades muy específicas. Ya hemos superado la más difícil de todas, de la que hemos aprendido y disfrutado (también sufrido), así que afrontaremos el resto con nuestro mejor humor y disposición.
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