Acumulando olvidos
Publicado: Mié, 29/11/2006 - 15:58
La primera redacción de un CV (una vez desinflado) suele ser realista. Las posteriores actualizaciones no es que sean falsas, pero adolecen de un problema bastante común, y es la falta de revisión de lo que ya está escrito. Por ejemplo, revisando mi CV he notado que la última vez que programé en Pascal, todavía no me crecía la barba. No estoy mintiendo expresamente al citar entre mis conocimientos el Pascal, pero sin duda es una información poco precisa y nada actualizada.
Un CV no debe ser demasiado extenso para no cansar a la persona que lo va a leer. Es una buena práctica repasarlo de vez en cuando para eliminar todo aquello que o bien hemos olvidado, o bien no concuerda con nuestras expectativas de empleo actuales. También es interesante sincerarse con uno mismo y comprobar si el nivel de conocimientos que decimos tener se corresponde con la realidad. Esta semana estoy asistiendo a un curso de administración de Windows 2003 Server, y me he dado cuenta de que tenía muy poca idea del tema. Por suerte, el curso está resultando muy provechoso, así que a su término, podré decir que tengo una ligera idea.
Hay personas que mienten sobre sí mismas creyendo que podrán engañar a los técnicos de Recursos Humanos, lo cual no es imposible pero sí bastante difícil, además de inútil. Pero también hay quienes, sin mentir, presentan un CV que no define su perfil correctamente. En cualquier caso, el resultado no puede ser beneficioso para nadie, ni para el trabajador ni para la empresa. La solución, como he comentado, pasa por entender el CV como un documento orgánico y no como un almacén de todo lo que alguna vez hemos hecho o aprendido.