Octubre 2006

Enseñar todas las cartas

Enseñar todas las cartasCuando uno descarta del orden de diez ofertas de empleo diarias (me refiero a leerlas de Infojobs, Laboris, etc., y cerrarlas), puede significar que está cómodo en su puesto actual o que no encuentra nada mejor. Afortunadamente, yo cumplo el primer supuesto. Pero viendo el panorama del mercado laboral, si estuviera en la segunda situación, probablemente seguiría sin moverme.

Uno de los mayores problemas que encuentro en la mayoría de ofertas de trabajo es la escasa información que proporcionan. Lo dejan todo para las entrevistas personales, que por lo general constan de un larguísimo psicotécnico que no convence a casi nadie. Si a uno se le ocurre preguntar cuánto pagan, lo más probable es que quede descartado automáticamente, o como mínimo que lo miren mal. ¿Qué hay de malo? ¿Acaso nadie trabaja por dinero? Bien pensado, es una situación bastante injusta. Nosotros, los trabajadores, ofrecemos un currículo detalladísimo; dicho de otra forma, mostramos todas nuestras cartas. Las empresas, en cambio, se reservan información hasta el último momento. Lo más coherente es que siempre se muestre el margen salarial, que naturalmente puede variar en función del candidato, pero que proporciona una información muy útil para éste.

Pero no es sólo el salario. Normalmente no se confecciona una buena descripción del puesto, lo cual provoca una avalancha de candidaturas inválidas que suponen una considerable pérdida de tiempo. Este hecho se debe, por lo que sé, a dos factores principalmente: primero, las ofertas no suelen redactarlas expertos en recursos humanos; y segundo, la dirección no suele poner demasiado interés en este aspecto del proceso de selección.

No son pocas las empresas que pretenden estar por encima del trabajador a la hora de pactar un empleo, y lo hacen dosificando la información. Esto vale para quien busca su primer empleo o para quien se ha quedado en el paro, pero no para un profesional que busca una mejora sustancial en su carrera. Gracias a mi posición actual, puedo ser más exigente al considerar una oferta. De momento pienso descartar todas las que no incluyan el rango salarial. Claro que mi elección, en sí misma, no vale nada, pero al menos dejaré de perder el tiempo.