La importancia de la jerga
Publicado: Lun, 06/03/2006 - 14:06
Hoy he comprobado que un profesional puede conocer amplia y profundamente su materia, pero si no emplea una jerga adecuada, su dominio parecerá mucho menor. Hoy hemos recibido un brevísimo curso de prevención de riesgos laborales. La formadora apenas ha tenido que consultar las transparencias y ha conducido las dos horas de forma amena y constructiva. Hay que reconocer que para un informático existen pocos riesgos laborales directos; pero aun así, no ha resultado aburrido.
No obstante, vivimos en un mundo de apariencias en el que no resulta útil tener conocimientos si no se saben demostrar. No estoy hablando de ser pedante, y menos refiriéndome a un formador, cuya profesión consiste en transmitir conocimientos con la menor dificultad posible. Claro que no es lo mismo dirigirse a un grupo de profesionales que a uno de estudiantes. Los primeros exigen un enfoque más práctico, y de manera inconsciente, una apariencia más rigurosa. Sin llegar a extremos en los que primen los palabros por encima de la comprensión, un buen formador, a mi juicio, debe dotar a su discurso de una estructura sólida y consistente, lo cual se consigue, entre otras cosas, con un correcto aparato verbal.
La formadora de nuestro caso, desde mi punto de vista, tenía un buen nivel de conocimientos y escasos recursos verbales. Le faltaba la jerga con la que convencería de manera más contundente. Aunque esto es un arma de doble filo. Si no se habla con propiedad, si no se domina perfectamente el significado de cada término, se puede incurrir en graves errores o provocar preguntas incómodas en los alumnos.
La formación empresarial es mucho más activa que la tradicional o académica. Ésta, normalmente, espera que los clientes acudan a sus instalaciones y realiza una vaga labor comercial. Lo cual no funciona en el caso de las empresas, a las que hay que convencer de que se les está vendiendo un buen servicio. Y una de las formas de convencer, aparte de ofrecer seriedad, eficacia, planes de formación a medida, etc., es mediante una apariencia que demuestre lo que realmente se puede alcanzar.
En cualquier caso, el curso ha sido interesante. Hemos aprendido cómo colocar el monitor y cómo sentarnos, además de asumir definitivamente que, a la larga, acabaremos padeciendo (quien no lo padece ya) vista cansada y dolores cervicales.